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  • Preparación de los equipos para prevenir riesgos alimentarios

Bureau Veritas Formación impulsa la preparación de los equipos para implantar y auditar sistemas de gestión de la inocuidad alimentaria. Su oferta aborda los requisitos de FSSC 22000, las auditorías internas y los cambios de la versión 7 del esquema.

Una retirada de producto, una incidencia con consumidores o una crisis reputacional ponen de relieve la importancia de anticiparse a los riesgos alimentarios. Para las empresas, el reto no consiste únicamente en superar una auditoría, sino en integrar la prevención en su actividad diaria y demostrar que sus sistemas de control funcionan.

En este contexto, la certificación FSSC 22000, reconocida por la Global Food Safety Initiative (GFSI), permite demostrar el compromiso con la inocuidad de los alimentos y puede facilitar el acceso a nuevos mercados. Preparar a los equipos para comprender sus requisitos y aplicarlos es el objetivo de la oferta formativa de Bureau Veritas Formación en este ámbito.

Anticiparse a los riesgos, no solo superar una auditoría

Clientes, consumidores y autoridades reclaman garantías sobre el origen, el tratamiento y la distribución de los alimentos. Dar respuesta a esas exigencias requiere un sistema de gestión que permita identificar y controlar los riesgos antes de que se conviertan en problemas.

Ese enfoque preventivo trasciende el cumplimiento: busca que la inocuidad alimentaria forme parte de la cultura de la organización, desde la dirección hasta el personal de planta.

Un sistema bien implantado puede contribuir a reducir incidencias y limitar los costes asociados a litigios, retiradas de producto, crisis reputacionales y desperdicios. También favorece la coordinación con proveedores y clientes para una gestión más trazable y eficiente.

Tres pilares para gestionar la inocuidad alimentaria

El esquema FSSC 22000 combina tres componentes:

→ Los requisitos de ISO 22000, que establecen la base del sistema de gestión de la inocuidad alimentaria.

→ Las especificaciones técnicas sectoriales de los programas de prerrequisitos, que concretan los controles básicos para cada actividad.

→ Los requisitos adicionales del esquema, que completan esa base común.

Esta combinación permite abordar las particularidades de cada sector dentro de un marco compartido. A ello se suma el reconocimiento de la GFSI, que evalúa los esquemas de certificación con criterios comunes de rigor y respalda su aceptación en distintos mercados.

Un enfoque que conecta a la cadena alimentaria

La inocuidad alimentaria implica a actividades muy distintas: producción primaria, transformación, servicios alimentarios, fabricación de piensos y envases, transporte y almacenamiento. La coordinación entre ellas es parte del reto.

Entre estas actividades se encuentran las industrias cárnicas y lácteas, las industrias de procesamiento de productos de la pesca y de frutas y verduras, las conservas, la panadería industrial, los aditivos, el catering y la restauración colectiva. En todos estos ámbitos, identificar los riesgos y establecer controles adecuados es el punto de partida de una gestión preventiva.

Formación para pasar de los requisitos a la práctica

Comprender el esquema, trasladar sus requisitos a la organización y evaluar la eficacia del sistema son tareas que requieren preparación. Bureau Veritas Formación ofrece tres propuestas para abordar estas necesidades:

La formación conecta así el conocimiento de los requisitos con su aplicación: preparar a los equipos para implantar, revisar y mejorar un sistema que no se limite a responder a una auditoría, sino que ayude a prevenir riesgos en el día a día.

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